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Este templo esta situado en el lugar don estuvo la primitiva Ermita del siglo XIV dedicada la Virgen de los Olmos, antigua patrona de la villa. Como era tradicional determinadas familias mas influyentes de Mula contaban con su propia capilla en el interior de la ermita, por lo que tubo que ensancharse la ermita. Será la familia Artero la que tuvo la intención de realizar un gran convento femenino y con este fin, aportaron el capital para ampliar a extramuros. Pero el motivo mas trascendente en la fundación del convento esta relacionado por la mediación de Fray Pedro Botia Artero. Dicho personajes es mas conocido por presenciar a Cristo con la Cruz y en forma de niño, u esto , a la vez, le supuso entrar en contacto con grandes familias de la nobleza (como el Duque de Alba) y la monarquía, al ser el confesor de D. Juan José de Austria, hermano bastardo del Rey Carlos II., que junto al obispado de Cartagena y grandes familias muleñas, costearon las obras del nuevo templo. De la primitiva ermita sólo se conserva la torre-campanario de piedra, realizada en 1540 y realizada por el extremeño Mateo Asegurado, según la inscripción en la misma. |
Las obras de la nueva iglesia se realizan en pocos años, concluyendo a principios del Siglo XVIII, la iglesia consta de planta de cruz latina, tres naves y seis capillas, toda ella sobre el cementerio para la comunidad. El altar mayor tubo un hermoso retablo barroco antes de la Guerra Civil, del cual solo que da e tabernáculo y el camarín de la Virgen, el retablo esta formado por pinturas murales y arquitectura fingida, realizadas por el pintor lorquino Manuel Muños Barberan. Posee una cúpula sobre tambor y pechinas y coronado con una linterna, todo ello decorado con curiosos esgrafiados, formas barrocas, relieves de Ángeles, aves y las pinturas en las pechinas. A los pies de la iglesia hay dos coros, separados por el escudo real. La parte del claustro y dependencias son muy interesantes. Se accede por un porche, coronado por es escudo real en mármol blanco y gira en torno de patio central formado por dos pisos. Entre las múltiples dependencias cerradas al publico por ser parte del convento de clausura, además del común reflectorio, cocina, coros, destacan interesantes obras pictóricas. Los baños presentan la forma y materiales originales u sus aguas proceden de los caudales de la Acequia Mayor. El acceso al huerto se realiza mediante uno de los tres arcos que se sitúan sobre el primitivo camino de Murcia-Caravaca a su paso por la Villa de Mula. Sin duda alguna el convento contó con el mayor numero de obras artísticas de la localidad, en su mayoría procedentes de Murcia, Valencia y Madrid y incluso de Hispano-América, se tratan de obras artísticas que se salvaron de la desamortización pero no de la Guerra Civil. Aun así, fue imposible destruir todo el ajuar de convento y en la actualidad se pueden admirar el Cristo de Marfil, Cristo yaciente, niño de Roque López y relicario de Santa Espina de Cristo, Cubre Cáliz entre otras obras destacadas.
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